Esta novela llega a tus manos desnuda, con el pelo revuelto por el lecho y los ojos nuevos de quien acaba de despertar. Quiero compartirla contigo antes de que la luz la deslumbre y el mercado la otorgue un género y un número y un lugar en las estanterías y haga oficial lo vuestro (que tú eres sencillamente su lector/a y ella un relato) y a mi me convierta en un nombre de bajo de un montón de letras.
Tienes en tus manos una novela orgánica o lo que es lo mismo, viva, eso quiere decir que aún puede cambiar antes de que se pasee por los escaparates. Si mientras la lees necesitas garabatear comentarios, indicarme que la canción que puse no es la tuya, preguntarme por qué, darme tu propia versión de los hechos, desmentirme, confirmarme, sacarme la lengua... tienes forma de localizarme. He dejado emails y direcciones web en este cuaderno de autora.