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Por qué tenemos problemas sexuales y qué podemos hacer para solucionarlo.

Los trastornos sexuales comparten muchos elementos comunes en su origen y en su mantenimiento. Entre las principales causas de los problemas sexuales, se pueden destacar:

Falta de información o errores entorno a la sexualidad.

Actitudes negativas, prejuicios hacia la sexualidad y sus consecuencias.

Conductas o actividades sexuales inadecuadas.

Mala relación o problemas interpersonales en la pareja. 

Inseguridad, falta de autoestima.

Circunstancias, lugares, momentos, etc. inadecuados.

Ingestión de algunos medicamentos, alcohol o drogas.

Mal estado de salud.

Estilos de vida inadecuados.

Lo primero que tenemos que hacer ante un problema sexual es reetiquetar el problema. La mayoría de las personas con problemas sexuales, utilizan para definir su problema etiquetas negativas cargadas de culpabilidad, que lejos de ayudarles a superar el problema, lo agravan y lo cronifican. Por ejemplo: Si la pareja de un hombre con eyaculación precoz le dice que él solo va a lo suyo, está agravando el problema al generar inseguridad en su pareja. La pareja (hombre y mujer), tiene que hablar del problema en términos más descriptivos, no culpabilizadores que podrían ayudar a abordar el problema antes de acudir a un profesional.

El estilo de vida actual es también, muchas veces, incompatible con un disfrute de la sexualidad gratificante y adecuada. Sirva como ejemplo la persona que por determinados motivos dedica muchas horas de su vida día a día al trabajo, desatendiendo la vida personal. Esta persona invierte todo su tiempo y energía en el trabajo lo que hace que viva continuamente estresado, sin tiempo, ni ganas para una vida sexual placentera y gratificante; con las consecuencias que eso puede tener en su vida personal a todos los niveles. 

La mayoría de las personas con problemas sexuales, presentan déficits en cuanto a la información y educación sexual. Está demostrado que atendiendo a esta falta de información y educación, más de la mitad de los problemas sexuales desaparecen. En el caso de los hombres, por ejemplo, es muy común que algunos casos de disfunción eréctil estén relacionados con un complejo de pene pequeño fruto de la falta de información en una sociedad en la que el coitocentrismo, el tamaño, el machismo…, son todavía pilares de las relaciones sexuales.

Otro tema a tener en cuenta es la ansiedad que acompaña a muchos de los problemas sexuales que presentamos, ya que produce tensión y miedo en la relación, que es incompatible con una relación sexual placentera. Por ejemplo, el miedo a volver a fracasar tras una dificultad anterior en una erección adoptando el papel de espectador de su propia relación, lo que genera tensión al estar pendiente en todo momento de la posible pérdida de erección, cosa que probablemente ocurra debido a la tensión que se acumula (profecía autocumplida).

También pueden ser causa de problemas sexuales los déficits en la identidad y/o la orientación sexual, los conflictos de roles, la rivalidad dentro de la pareja y, no debemos olvidar otros problemas psicológicos o médicos que acentúan u originan las dificultades sexuales, además del consumo de drogas y determinados medicamentos.

Firmado por Manuel J. Domínguez Busto

mjdbusto@cop.es

Móvil: 629 994 641

Psicólogo General Sanitario. B-00932.

Máster en Psicología Clínica y de la Salud.

Máster en Psicopatología, Intervención Clínica y Salud.

Máster en Intervención en Calidad de Vida de las Personas Mayores.

Especialista Universitario en Neuropsicología.

Especialista Universitario en Hipnosis Clínica.

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