¿Tienes alguna duda? ¡Escríbeme!
El trastorno de la excitación sexual

El trastorno de la excitación sexual en la mujer viene dado por la incapacidad persistente o recurrente para obtener o mantener la respuesta de lubricación propia de la fase de excitación hasta el fin de la relación sexual.  El trastorno de excitación sexual en el varón viene marcado por la falta de erección. Evidentemente en ambos casos esto es así si estos trastornos no están producidos por otras causas: ingestión de sustancias, enfermedad, etc.

Con relación a la erección hay que tener cuidado a la hora de definir el problema. Las erecciones no son siempre iguales y no por eso tiene que haber un problema. En el 25% de las situaciones los hombres pueden tener problemas para alcanzar y/o mantener una erección sin que por ello tenga ningún problema. Es importante hacer esta consideración ya que en nuestra cultura, bastante falocéntrica, muchos hombres dan excesiva importancia al coito y a la erección en las relaciones sexuales. En el caso de la mujer este tipo de observación se ve más dificultada por la anatomía de los órganos sexuales.

Se supone que los trastornos de la excitación sexual en el hombre pueden rondar el 40%. Las consultas a los especialistas están casi siempre motivadas por el miedo a la etiqueta de “impotencia”. La edad es evidentemente un factor de riesgo. Mientras que son infrecuentes los casos de disfunción eréctil a los 20 años y, las causas son psicológicas, son mucho más frecuentes a los 80 años y las causas son más orgánicas (por ejemplo cáncer de próstata). En el caso de la mujer las cifras son más confusas y a veces se confunden los trastornos de la fase de deseo con los de la fase de excitación. 

En cuanto a las posibles causas de los trastornos de la fase de excitación, hablamos de dos tipos: orgánicas y psicológicas. En el primer grupo estarían las enfermedades médicas o el uso de sustancias. En el segundo grupo, hablamos de problemas de índole sexual, relacional o psicopatológico. Con todas las reservas que requiere, la relación orgánico/psicológico, se establece en 80/20 aproximadamente. Estas cifras se matizarán en función de la edad, el sexo, el tipo de trastorno, etc.

Entre las causas orgánicas, las más frecuentes son los problemas vasculares, diabetes mellitus, hipertensión, la insuficiencia renal, etc. También el consumo de sustancias (drogas) y algunos medicamentos puede alterar la respuesta sexual.  

En cuanto a las causas psicológicas, la más importante es la ansiedad relacionada con la inseguridad, el miedo al fracaso, las expectativas hacia la actividad sexual. También la historia de experiencias sexuales, la educación sexual, la frecuencia de las relaciones, las relaciones de pareja, otros trastornos psicológicos y un largo etcétera.

Firmado por Manuel J. Domínguez Busto

Email: mjdbusto@cop.es

Móvil: 629 994 641

Psicólogo General Sanitario. B-00932.

Máster en Psicología Clínica y de la Salud.

Máster en Psicopatología, Intervención Clínica y Salud.

Máster en Intervención en Calidad de Vida de las Personas Mayores.

Especialista Universitario en Neuropsicología.

Especialista Universitario en Hipnosis Clínica.

Product added to wishlist
Producto agregado para comparar