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Las personas con baja autoestima no tienen energía, se sienten confusas, no encuentran su lugar en el mundo y la poca energía que tienen la malgastan intentando gustar y agradar a los demás, a cumplir las expectativas de esas personas y, les queda poco tiempo y energía para saber quiénes son y que quieren. Cuando utilizan la seducción, lo hacen mal, pues intentan encubrir sus carencias afectivas. Seducen para ser aceptadas, queridas (de una manera poco realista). Su falta de autoestima les hace creer que no son suficientemente atractivas, bellas, que son introvertidas. Así, la autoestima se convierte en la profecía autocumplida de su fracaso. Todo esto les lleva a ignorar que la extroversión y el atractivo físico, no son garantía de éxito. Muchas personas atractivas son incapaces de establecer una relación amorosa.
¿Qué puedo hacer? Se preguntará una persona con baja autoestima. Lo primero que debe hacer una persona que cree que tiene baja autoestima, es introspección (observación de sí mismo/a).
Las personas con baja autoestima ni se gustan ni se quieren. Como consecuencia, creen que son incapaces de gustar y de ser deseados/as. Por tanto, quererse y aceptarse es fundamental para establecer relaciones sociales; y más si son íntimas. Son personas que suelen magnificar los defectos propios y ajenos. Parece que buscan los defectos como justificación para alejarse, para no comprometerse. La conclusión es que fracasan en el intento y vuelven a confirmar la profecía.
Algunas personas tienen un trabajo mayor, pues ignoran que tienen una baja autoestima. Suelen ser orgullosas y distantes en las relaciones sociales. Parece que no quisieran implicarse poniendo una pared. Otras juegan al juego de la pena: “No me gusta la gente superficial, ni la que solo se preocupa del físico, etc.” A todas estas personas les cuesta reconocer que el enemigo está en su interior, que son ellos mismos los que se impiden avanzar.
Y, volvemos a preguntarnos: ¿Qué puedo hacer? He aquí algunas ideas:
- Quiérete. Todas las personas tienen defectos. Acepta los tuyos. Deja de sentirte inferior. No tienes que ser perfecto, cometer errores es humano. Tú puedes cambiar lo que te propongas.
- Como todas las personas, además de las debilidades, tienes fortalezas. Explótalas.
- Se flexible contigo mismo/a. Date permiso, permítete fracasar, hacer locuras, equivocarte.
- D. Quijote una vez le dijo a Sancho: “El miedo amigo Sancho, hace que ni veas ni entiendas a derechas”. Pues eso, haz frente a tu miedo, ábrete a nuevas relaciones. Cada una de ellas será una escuela que te permitirá mejorar en la siguiente.
La idea es, aprender a cultivar una relación de respeto, amor y aprecio HACIA TI MISMO/A. Eso te permitirá, con el tiempo hacer lo mismo con los demás.
Firmado por Manuel J. Domínguez Busto
mjdbusto@cop.es
Psicólogo General Sanitario. B-00932.
Máster en Psicología Clínica y de la Salud.
Máster en Psicopatología, Intervención Clínica y Salud.
Máster en Intervención en Calidad de Vida de las Personas Mayores.
Especialista Universitario en Neuropsicología.
Especialista Universitario en Hipnosis Clínica.