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Se habla y se comenta muy poco que los hombres puedan fingir el orgasmo y creo que no hay ninguno que se atreva a confesarlo.
De hecho, a los hombres les resulta más complicado fingir el orgasmo que a las mujeres y lo hacen menos veces, seguramente por el hecho de que necesitan una erección. Sin embargo, el acto de eyacular es más fácil simularlo, sobre todo si se utiliza un preservativo.
Una de las razones por la que tanto hombres como mujeres fingen el momento del orgasmo es debido a que, por nuestra cultura y falta de información sexual, se cree que si no se llega al orgasmo es como si una relación no hubiese sido placentera.
¿Para qué fingen?
Los hombres pueden fingir el orgasmo por razones parecidas a las que utilizan las mujeres. Estas son algunas de ellas:
• Para marcar el final del momento si no se está seguro de llegar al orgasmo. Aquí habría que recordar que el orgasmo es un acto o una respuesta involuntaria.
• Para no herir los sentimientos de la pareja y pueda sentirse no deseada.
• Para simular llegar al orgasmo a la vez que la pareja. No es mejor ni peor que esto ocurra, pero se suele tener una visión de ello equivocada.
• Para superar el miedo a fallar o no dar la talla ante una mujer segura de su sexualidad.
• Para que la pareja llegue al orgasmo antes. Esto tendrá como consecuencia ‘pasarse de rosca’ y después no poder llegar al orgasmo.
No tiene mucha importancia, tanto en el caso de los hombres como en el de las mujeres, si se finge el orgasmo de manera puntual. Sin embargo, si es una práctica habitual va a repercutir a corto plazo seriamente en la relación de pareja, tanto por la falta de sinceridad como por poder llegar a sufrir serias dificultades para llegar a eyacular o cualquier otra disfunción sexual.
No tiene sentido fingir en las relaciones sexuales cuando realmente se trata de momentos de relax, de placer y de encuentro con uno mismo o con la pareja. Si no finges para ti mismo ¿para qué hacerlo para otra persona?.
Este es un buen momento para deshacernos de la creencia de que sin orgasmo no hay placer.
* Imagen de Madeinitaly en Pixabay