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¿Qué es la sexualidad?
Para entender la seducción y la provocación primero vamos a ver que entendemos por sexualidad. Sexualidad es todo aquello que tiene que ver con el cuerpo, el placer, la comunicación, la expresión, las emociones y los sentimientos. La sexualidad es una de las expresiones humanas mas bellas que hay porque engloba el cuerpo, la mente y el espíritu (entendido éste como una energía universal), es fuente inagotable de placer y es la fuente de la creación.
Dejemos de llamar sexo a las prácticas sexuales y utilicemos la palabra sexo para indicar que es femenino si se tiene una vagina o masculino si se tiene un pene, nada mas.
¿Por qué es importante la sexualidad?
La sexualidad es importante porque a través del placer corporal, compartido o no, ganamos bienestar, salud y energía vital. Las personas, con pareja o sin ella, cuya sexualidad está apagada o inhibida se van desanimando, deprimiendo, les va faltando energía vital... necesitamos emociones, sentimientos, tocarnos, acariciarnos, besarnos.… no olvidemos que nacemos de un cuerpo, no de un huevo, por ejemplo.
¿El amor y deseo van de la mano?
El amor y el deseo no siempre van de la mano. El amor con la convivencia crece y se alimenta pero el deseo se vuelve rutinario y se marchita.
Hay que desear 'tener deseo', hay que invertir en deseo.
Hay que programar sorprenderse el uno al otro, preparar momentos especiales y dedicados. No podemos esperar siempre que lo espontaneo sea lo mejor.
En qué consiste la seducción y cual es la diferencia con la provocación
En general seducir es inducir o persuadir a que alguien haga, diga u opine lo que queremos.
Para poder seducir en el terreno sexual antes tenemos que gustarnos y seducirnos a nosotros mismos. Aquí juega un papel muy importante nuestra autoestima, de ella va a depender que nos gustemos y gustemos a alguien mas.
La provocación es la excitación del deseo sexual de manera intencionada a otro.
La seducción y la conquista
Entre personas que quieran intimar es importante entrar en el juego de la seducción y la conquista.
La seducción y la conquista son roles diferentes que todos podemos adoptar indistintamente. Adoptemos el papel que sea, es conveniente dejar espacio y tiempo de reacción a la otra persona o personas. Se puede jugar a acercarse y a alejarse, para que el otro pueda hacer lo mismo. Ante una persona que siempre está dispuesta y cerca se suele reaccionar alejándose y mostrándose distante. Hay que buscar el equilibrio, como en todo.
El juego de los azotes
Atrévete a seducir y provocar jugando, unas veces dominando otras veces siendo dominada/o.
No son pocos los que en la intimidad han soltado algún que otro azote para liberar tensión o por pura excitación. Un ligero azote puede liberar tensión, divertir y deja la zona azotada mas sensible.
El spanking no requiere que seamos aficionados al sadomasoquismo, nada más lejos de la realidad. Se trata de un juego para gente con mente abierta y deseosa de experimentar cosas nuevas.