- 741 visto
Ovidio (que vivió en la época de Jesucristo), fue un poeta romano que escribió obras tan trascendentes como “El arte de amar”. Traigo a colación a este poeta porque decía cosas como las siguientes: “Los hombres se dejan deslumbrar por el adorno femenino, por la superficie (…), poco de lo que observan es la propia mujer. El ojo es engañado por el sabio disimulo del amor”.
Este texto de Ovidio nos permite introducir el tema del que queremos hablar hoy; de la importancia del subconsciente a la hora de estimular sentimientos y emociones. Lo primero que entra por los sentidos cuando nos fijamos en alguien (hombre o mujer), es su apariencia física, lo que vemos. En este sentido los colores con los que nos presentamos a la cita son de suma importancia. Por tanto, no está de más conocer el mensaje que los colores envían a nuestro subconsciente, evidentemente esto es un “artefacto cultural”, pero es que nosotros somos cultura en gran medida.
El color blanco, representa la virtud; el negro, la elegancia; el gris, la sofisticación; el rojo, la extraversión; el rosa, la delicadeza; el azul, la confianza; el azul claro, la afectividad; el turquesa, la imaginación; el verde, la relajación, … todo esto tomado en términos generales.
Evidentemente, no nos jugaremos el éxito de nuestra cita solamente al color. Tenemos que demostrar que tenemos muchas más cosas que ofrecer. Ya sabemos que es muy importante la primera impresión. Por ejemplo, a la hora de elegir la prenda que ponerte, además del color, es conveniente que utilices la talla que te viene bien. Si te pones una talla menor, solo harás que las cosas sean más evidentes. Muéstrate como eres. No te pongas una prenda pensando en seducir a la otra persona solamente, piensa que a la primera persona que tienes que seducir es a ti mismo/a. No solo te vistas para seducir, vístete para la ocasión: no es lo mismo ir al cine que a una cena lujosa. Tienes que estar cómodo/a y ser tu mismo/a allá donde vayas y con quien vayas.
Hasta ahora hemos hablado básicamente del sentido de la vista, pero qué pasa con el olfato. Este gran olvidado también tiene su importancia. Son muchos los autores que piensan que la fuente de la atracción sexual reside en el olfato. Los olores tienen gran poder evocador ya que generan sensaciones y recuerdos. Para muchas personas el olor es la principal arma de la seducción. Sabemos que los olores que nos evocan seres queridos nos predisponen positivamente. Un estudio realizado recientemente concluyó que el 63% de las personas rechazarían a alguien por su olor (sobre todo las mujeres) Estos estudios consideran que el olor es una de las principales armas de la seducción y señalan que el apetito sexual se estimula más con olores suaves que con olores intensos.
La importancia del olor queda en evidencia en estudios como el que señala que la mujer en su periodo fértil tiene un olor corporal más suave, lo que la hace mas atractiva. Pensemos, por ejemplo, en la menstruación, el olor es más fuerte y es un periodo donde la mujer no es fértil.
Firmado por:
Manuel Jesús Domínguez Busto
Psicólogo General Sanitario B-00932
Máster en Psicología Clínica y Salud.
Máster en Psicopatología, Intervención Clínica y Salud.
Especialista en Hipnosis Clínica
Especialista en Neuropsicología
* Imagen de Sammy-Willimas en Pixabay